Los estanques temporales mediterráneos

Los estanques temporales mediterráneos son aquellos ambientes acuáticos situados en zonas de climatología mediterránea que contienen agua una parte del año y que están secos la otra parte. La presencia de agua está determinada principalmente por la meteorología. El régimen de inundación es anual y puede ser de forma intermitente o estacional. Así, la mayoría de los estanques contienen agua en invierno y primavera (a veces en otoño) debido a las lluvias abundantes de otoño y primavera, y están secos en verano cuando la temperatura es elevada y la lluvia escasa. El tiempo que restan inundados es variable según la meteorología, pero es suficientemente largo para que se establezca una comunidad acuática específica de estos ecosistemas.

La alternancia de los periodos de inundación y secado determina la flora y la fauna de los estanques temporales mediterráneos ya que las especies que albergan están adaptadas a estos cambios. Tanto las especies terrestres como acuáticas han de tener estrategias para poder resistir los periodos desfavorables como por ejemplo la capacidad de migrar o de hacer estructuras de resistencia. Esto hace que los estanques mediterráneos temporales alberguen una elevada biodiversidad y singularidad, motivo por el cual, la Unión europea los considera como hábitat prioritario a proteger y conservar en la Directiva Europea de Hábitats.

Aun así, muchos de estos estanques se están degradando o están despareciendo a un ritmo alarmante a causa de la actividad humana. En las últimas décadas se ha documentado la pérdida significativa de estos ambientes en muchos lugares del planeta. El principal problema de estos hábitats es que tienen una visibilidad limitada por sus reducidas dimensiones y su naturaleza efímera que hacen que se conozcan poco sus valores y funciones. Además, sus dimensiones reducidas permiten ser trasformados y modificados fácilmente por la actividad humana.

Las principales amenazas son la sobreextracción del agua y el desecamiento, el soterramiento total o parcial, el sobrepastoreo o la excesiva frecuentación, juntamente con el cambio climático. Por este motivo, es urgente mejorar el conocimiento sobre los estanques temporales mediterráneos y concienciar a la sociedad de la importancia de conservar y restaurar, cuando se necesario, los estanques temporales mediterráneos en nuestro territorio.